LA IMPORTANCIA DEL MASAJE CORPORAL

En la sociedad actual es cada vez más necesario conocer y aplicar métodos para eliminar el estrés diario y así mantener nuestro equilibrio psico-físico.
El masaje es un excelente método de relajación que nos permite recuperar el contacto personal de una forma natural.
Utilizado desde la antigüedad, el masaje corporal es uno de los tratamientos que nos aporta mayores beneficios, tanto físicos como psicológicos, y aunque para algunos sea considerado un lujo innecesario, la realidad es que un masaje realizado con cierta frecuencia ayuda a mejorar nuestra salud, aumenta nuestra energía vital y por lo tanto también mejora nuestra calidad de vida.

La herramienta principal para dar un masaje son las manos, y la calidad del masaje dependerá precisamente del tacto de cada persona.
Es imposible mencionar que entre más dominio de energía se tenga, mayores serán los resultados de los masajes.




Cualquier parte de la mano es apta para dar masaje, aunque hay algunas reglas que debe tomar en cuenta:
* Los talones de las manos nos ayudan a aliviar la tensión y estirar los tejidos
* Las palmas pueden sostener, golpear y acariciar.
* Los pulgares permiten penetrar en las áreas más pequeñas del tejido.
* Los dedos presionan los niveles profundos de los músculos, por lo que son ideales para aliviar la tensión.
No hay duda de que el ser humano es un sistema abierto en donde una de sus partes afecta la totalidad de ellas, ya sea por factores externos o internos. Las manos son instrumentos susceptibles capaces de absorber y transmitir energía al organismo de una persona. No sólo perciben desequilibrios energéticos del cuerpo, sino que proyectan vibraciones para restablecer de nuevo la armonía.
El tacto es el primer sentido que desarrolla el ser humano y proporciona información más intensa y profunda del entorno que le rodea. El cuerpo tiene más de cinco millones de receptores al tacto y más de tres mil de ellos se ubican en las manos.
Este sentido funciona en tres niveles esenciales: físico, bioquímico y energético. La proximidad física no sólo aporta diversas emociones, sino que activa la segregación de neurorreceptores superficiales y de la propia piel y contribuye a reacciones biológicas fundamentales, como el estrés, para establecer el equilibrio del organismo.
Al realizar presión sobre la superficie de la piel se dilatan los vasos superficiales. Esto no sólo disminuye la presión arterial, sino que aumenta el flujo de oxígeno a los tejidos, regenera el drenaje linfático y mejora las endorfinas de la sangre, lo que disminuye los niveles de estrés del organismo.


Las manos tienen la capacidad de percibir el mundo por medio del tacto.
A través de técnicas de concentración y meditación continuas, las manos son capaces de equilibrar las zonas del organismo afectadas por factores como el estrés, la depresión o cualquier malestar muscular. Actualmente existen un sinfín de técnicas que van desde numerosos tipos de masajes hasta la curación de enfermedades como el cáncer a través de la energía que las manos emanan. Lo importante es practicar alguna técnica que permita armonizar y mantener la estabilidad energética que el ser humano merece.

Publicado por Roxana Gonzales

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